jueves, 9 de mayo de 2013

Quiénes somos y qué queremos


¿Quiénes somos?

PareS surge de la inquietud, de la duda y del cuestionamiento. Surge de la necesidad de vivir el embarazo, el parto y el posparto de otra manera.

Quizá porque alguna de nosotras tuvo que buscarse la vida en otros lugares, cerca o lejos de Salamanca, veíamos necesario comenzar a juntarnos y hacer algo para cambiar esta situación, sobre todo porque nadie lo hará por nosotras.

¿Por qué Parto Respetado Salamanca?

Lo hacemos por nosotras, por nuestras amigas, por nuestras hijas… Porque no queremos sentirnos como si tuviéramos que pedir disculpas por querer saber más, por intentar entender todo el proceso mejor, por querer vivir nuestros embarazos de manera especial, y por intentar dar la bienvenida como se merece al pequeño nuevo ser.

Entendemos que el parto es un proceso fisiológico normal en el que los aspectos emocionales son fundamentales y deben ser respetados. Es un acontecimiento íntimo y único en la vida de una mujer en el que deberíamos tener el papel protagonista y no quedar reducidas a un objeto pasivo. La mujer tiene derecho a ser consultada sobre las intervenciones a las que va a ser sometida, y recibir información sobre sus consecuencias y las alternativas existentes.

No queremos que nos obliguen a parir tumbadas, que nos administren rutinariamente oxitocina sintética para acelerar el parto, que nos realicen la maniobra Hamilton, que nos corten el periné (episiotomía), que nos rasuren, que nos pongan enemas, que nos practiquen la maniobra Kristeller, ni que nos separen de nuestros hijos al nacer. Aunque estas prácticas no están indicadas en partos de bajo riesgo (el 90% de los partos son de bajo riesgo), y han sido duramente criticadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Sanidad (2007), en los hospitales españoles se realizan de forma generalizada.

Igual que hemos decidido tener una criatura, de la misma manera queremos decidir a que pruebas queremos someternos, y saber el porqué de cada una de ellas; por esto mismo, también queremos decidir qué personas queremos que nos acompañen en el parto, como queremos recibir a nuestra criatura, a que pruebas queremos someterla nada más nacer y cuales podemos hacer más adelante.

En cuanto a los aspectos emocionales, la mujer debería sentirse segura, apoyada y reconfortada. Ciertas actitudes y frases desconsideradas, recibir un trato humillante o ser ignoradas ha hecho que muchas mujeres hayan vivido el parto de forma traumática. Queremos un trato digno y respetuoso.

Creemos necesario devolver a la mujer su papel protagonista, en lo que nunca debió dejar de ser un acto íntimo y familiar, ya que forma parte de la sexualidad femenina.

Estamos convencidas de que si la mujer es consciente de sus derechos y los ejerce, si está plenamente informada, y toma las decisiones sobre lo que le ocurre, la atención recibida y prestada será mucho más satisfactoria para todos los involucrados en el proceso.

Por todo esto, queremos que se nos trate con respeto en cada una de las etapas que supone, el embarazo, el parto, y el post-parto. Que se respete la fisiología de los procesos y los deseos, necesidades y derechos de madres, padres y bebés.

Porque un nacimiento sin violencia es sin duda la base de una sociedad sin violencia.



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